Thursday, May 24, 2012

Fragmento de un diálogo de Jiddu Krishnamurti

Compartimos con ustedes un fragmento del diálogo 6 de "Temor, placer y amor". Jiddu Krishnamurti.


I.: Pero uno se forma una imagen de alguien incluso la primera vez que lo ve...

K.: Sí, sí. Puede ser un instante. Me gusta o no me gusta su rostro; me gusta o no me gusta el perfume que se echa, etc. En un instante uno ya se ha forjado una imagen, ¿verdad? Así es que me doy cuenta por vez primera de que tengo una imagen de usted y de que además esta imagen se ha forjado por el agrado o el desagrado. Yo soy alemán y usted no me agrada por ser francés, etc. Así es que soy consciente, por medio de la imagen que de usted me he formado, de mis reacciones hacia usted. ¿De acuerdo? ¿Les parece bien que prosigamos? ¿Se limitan a entender las palabras o realmente se observan ustedes? ¿Observan la imagen que tienen de mí o de otro? ¿Observan cómo se forma esa imagen? Si tienen marido o esposa, sabrán muy bien cómo se ha formado esa imagen. ¿Son conscientes de esa imagen? No si les agrada o desagrada. Porque si son conscientes de ella y además dicen que les gusta o no, entonces lo que están haciendo es añadir más a la imagen. ¿De acuerdo? O, por el contrario, dicen que lo que tienen que hacer es librarse de la imagen y con eso siguen añadiendo más a la imagen. Pero si observan esa imagen sin ninguna reacción... No sé si comprenden todo esto. ¿Es muy difícil? ¿Les gustaría emprender un viaje?

Este proceso es de mucha complejidad. A no ser que entiendan esto perfectamente bien, se les escapará todo lo demás. Así es que tienen que prestar mucha atención. Soy consciente de su camisa marrón, de su bufanda y del color que tiene. También soy consciente de que lo estoy observando a través de la imagen que tengo de usted y de que me he formado esa imagen escuchando sus palabras y viendo sus gestos, o bien por mis prejuicios sobre usted, o porque me agrada o desagrada usted. Eso es parte de la consciencia. Veo igualmente que esta imagen me impide observarlo a usted, ¡directamente! Me impide observarlo, ponerme en contacto con usted directamente. Entonces me digo que tengo que librarme de esa imagen. ¿Entienden? Y ahí es donde surge el conflicto, ¿no?

Cuando quiero librarme de la imagen que me he formado de usted, quedar libre de ella, porque quiero llegar a un mejor contacto con usted, a verlo directamente, esa es otra forma de reacción a la imagen.

Les decía que soy consciente de que tengo una imagen que me impide observar exactamente lo que es, lo que son ustedes, o lo que soy yo. Así es que quiero librarme de eso porque puede que sea más provechoso, más placentero, y puede que me produzca algún tipo de experiencia más profunda y más amplia.

Y todo esto es parte de la consciencia. En el mismo momento en que me quiero librar de esa imagen entro en batalla con la imagen del conflicto. De manera que ahora soy consciente de lo ocurrido. Soy consciente de su camisa marrón y del color de su bufanda, soy consciente de la imagen que de usted me he formado. Soy consciente de que esa imagen me impide ponerme en contacto directo con usted y ver exactamente lo que usted es, o bien que la imagen que tengo de mí mismo me impide observarme. Quiero quitarme esta imagen porque le he oído a usted decir que el conocimiento de uno mismo es muy importante. Por eso no quiero tener una imagen de mí mismo; quiero quitármela de encima, pero al querer quitármela surge el conflicto entre la antigua y la nueva imagen que he creado. ¿Entienden esto? De manera que ahora estoy sumido en el conflicto. Pero si este conflicto es agradable, quiero que prosiga. Si el conflicto promete un final con algún tipo de placer, quiero que prosiga; pero si produce dolor, lo que quiero es deshacerme de él. Así pues, me doy cuenta de toda la secuencia de lo que está sucediendo. ¿De acuerdo? Espero que estén haciendo a su vez esto conmigo: tomar la imagen que tengan de alguien, observarla, ser conscientes de ella, de la misma manera que son conscientes de la carpa, de los límites de esta carpa, de sus líneas, de su estructura, de sus piezas, sus aberturas, etc. De una manera similar son conscientes de ustedes con sus imágenes y lo que conllevan. Bien, estoy sumido en el conflicto. O bien soy consciente del conflicto tal cual es, o bien quiero cambiarlo y convertirlo en algo que me rinda más; o bien mi conflicto es muy superficial; o bien soy consciente de sus capas más profundas. Así es que la consciencia no es meramente una observación superficial de mis conflictos internos, sino que también por medio de ella quedan al descubierto estos mismos conflictos tan profundos. ¿De acuerdo? Si las capas profundas de los conflictos quedan al descubierto cuando uno es consciente de ellos y este hecho produce temor, entonces lo que quiero es dejarlo todo bien cerrado, bien cubierto, no quiero verlo. Entonces huyo; me evado por medio de la bebida, la droga, las mujeres, los hombres, la diversión, el entretenimiento, las iglesias, etc. Todo eso es parte del campo de la consciencia, ¿no? El huir del temor y conceder importancia a los destinos de mi huida, ¿no?

Me doy cuenta de mi soledad y de mi tristeza y no veo la salida, o si la veo esta es demasiado dificultosa; por eso huyo, escapo, mediante la iglesia, la droga, el comunismo, o cualquier forma de entretenimiento. Y por haber escapado de aquello que me produce temor hacia lo que me ayuda a escapar, eso cobra una tremenda importancia. ¿De acuerdo? De manera que me quedo apegado a esas cosas. Puede ser la esposa, la familia..., lo que sea. Pues bien, todo eso forma parte de la consciencia, ¿no?

He empezado muy lentamente, paso a paso, observando su camisa, el color de su camisa, también el color de su bufanda, profundizando cada vez más hasta que vi que tengo una red completa de evasiones. No las he visto una por una, no las he analizado; solo con ser consciente he empezado a profundizar cada vez más. ¿De acuerdo? ¿Comprenden todo esto?

Saturday, May 12, 2012

Sal Rosada del Himalaya

Uno de los regalos que nos brinda poder correr un rato la mente, es conectarnos con los otros reinos de la naturaleza. Mi experiencia de contacto ha sido de momento con los reinos vegetal y mineral. Obvio que no desde la palabra o desde las ideas mentales. Si esto parece raro desde la óptica de nuestra realidad “consciente” cotidiana, cuánto más lo será desde la perspectiva de que todo es Uno y no existe división, salvo la que este juego de espejos que es Maya nos propone. De momento me interesa compartir un trabajo con la Sal Rosada del Himalaya.

Sabemos que actualmente se usan y podemos hasta decir que “están de moda” las lámparas hechas con esa sal. Además de multiplicar los iones negativos del ambiente, equilibrando el caos que en nuestro hábitat producen computadoras y electrodomésticos, se dice que son desbloqueadores enérgeticos, equilibrantes, armonizadoras, relajantes y calmantes favoreciendo la sensualidad y con efectos afrodisíacos. Se afirma que en el plano energético, abren y limpian el chacra del corazón, asisten en el crecimiento regenerador y disipan la depresión.

Se puede utilizar esta sal en talasoterapia, y se ha demostrado científicamente que el agua de mar ofrece resultados superiores a las aguas termales, ya que es más rica en sales minerales. Posee magnesio, calcio, silicio, boro, litio, oligoelementos y ozono, rubidio y cloro en mayores proporciones que cualquier otro elemento. Se sabe que -entre otros- ayuda en casos de artritis, reuma, osteoporosis, hipertensión, diabetes, y enfermedades pulmonares. Recomiendan el uso de un kilo en una bañera, a razón de 10 gramos por litro de agua. Esto durante 30 minutos, sin otros agregados en el agua, a temperatura que no requiera del cuerpo esfuerzo por equilibrarla, sin enjuagarse posteriormente y recomendándose un descanso durante el mismo tiempo.

Yo aconsejo, y no como gemoterapeuta, sino desde la experiencia personal, utilizar una de estas rocas para masajear el chacra cardíaco mientras estamos relajados en el agua. Las virtudes astrales de este mineral se sumarán a las ya enumeradas, y actuar con esta sal rosa sobre el chacra limpiará, y absorberá la “humedad” del corazón encargado de llevar el fuego solar a toda nuestra máquina. Podemos comenzar barriendo a manera de una esponja, y continuar con un movimiento circular sobre el vórtice cardíaco. Y como siempre debemos hacer, buscar nuestra propia experiencia, nuestro contacto con los elementales, y obrar desde la atención plena, lo más conscientes que nos sea posible.

Tuesday, April 10, 2012

Para iluminar la sombra

La sombra está siempre allí, isla desconocida esperando ser descubierta, recorrida, sus especies catalogadas. Una naturaleza completa, un riquísimo mundo interior al que sólo se accede con la mirada amorosa de un niño.

Ese vasto espacio interior al que no llega la luz, es una masa informe e incomprensible, como el trastero o desván en donde vamos acumulando todo lo indeseable o que no debe ser visto. El retrato de Dorian Gray.
Nos pasamos la mitad de la vida en cargar de pinceladas esa pintura secreta, y resistiendo su constante esfuerzo por cobrar lugar en nuestra existencia.
La depresión –“no estás deprimido, estás distraído”- es en realidad falta de atención. Al levantar la alfombra y mirar debajo, se comienzan a ver los matices: tristeza, impotencia, desesperación, minusvaloración, pérdidas, culpa, arrepentimiento.
Vamos sacando capas de la cebolla y aparecen más, como un mago o un sombrerero loco que va sacando “si mismos” de la galera.
A través del trabajo de Fritz Perls, el mapeo de Stan Grof, las técnicas psicoenergéticas (Breve ampliación en el cuadro), se puede llegar a una resolución de conflictos más amplia, breve y efectiva que la que se lograba antes del inicio de la segunda guerra. Técnicas como el EMDR, desarrollada por Francine Schapiro, nacen seis años después de la muerte de Lacan.
Otras, como EFT (Emotional Freedom Technique), hacen patente el nudo gordiano interior presentándolo en “escalera” y permitiendo que vislumbremos, desnuda, la maraña.
Dice Connie Zweig que cuando alguien emprende una terapia, inicia un rito de pasaje que le torna más introspectivo. En un momento de la vida tomamos conciencia de que no hemos limpiado el sótano, nos acercamos a la puerta, escuchamos ladridos, y ni sabíamos de la existencia de perros, allí abajo. Toca tomar la linterna como un eremita, y descender, como el Dante, al mundo soterrado, para liberar a esas pobres bestias, hacerles sentir nuestro amor, acompañarlas, domesticarlas, y perdonarnos por haberlas confinado impiadosamente allí.
Por suerte contamos con herramientas para ayudarnos a iluminar el inconsciente. La meditación, la respiración holotrópica desarrollada por Stan Grof junto a su esposa Christina, y la utilización de plantas maestras como el ayahuasca del amazonas, el tabaco silvestre utilizado de manera sagrada por los pueblos originarios, la wachuma de nuestra tierra, o el norteño peyote.
Un colega dirigió hace poco mi mirada a algo cotidiano, la yerba mate. En efecto, es una planta que está presente allí donde hay amor. Un trabajo meditativo con esta planta puede llevarnos a recordar su presencia detallada en nuestra vida. Ella siempre nos acompaña amorosamente, pero nosotros no tenemos la visión de nuestros ancestros, de sacralizar lo cotidiano. Al tomar mate tenemos en nuestra mano un recipiente, una bombilla, una hierba. Es una visión distinta a reconocerlo como ritual cotidiano, en donde el lingham, el yoni, y una planta maestra dada por “los dioses” nos acompaña.
El tabaco, antaño sagrado, lo usamos recreativamente, y lo hemos transformado en una legal (¿letal?) adicción.
Yo he podido utilizar el Nicotiana Rustica guiado amorosamente, y el espíritu elemental que anima cada planta sagrada, puede brindarnos mucha más información que los venerados Phd en los que basamos nuestro conocimiento. Para esto no hace falta nada más que mucho amor, y soplarse el aura. Ni es necesario aspirar el humo.
Los pueblos originarios en el norte, elevan sus oraciones a través del humo, como en otros ritos se realiza a través del incienso. Es el soporte de la mediadora, la barakah de los árabes, la consagración, lo sacrificial, la bendición, el perfume celestial.
No es este un camino al que lleguemos con la razón. Es un camino con corazón. Accedemos a través del amor. Aunque a los occidentales nos resulte extraño, podemos amar y ser amados por una planta, y recibir sabiduría perdida para nuestros registros librescos, con su ayuda, de la mismísima fuente.
Ahora que es de rigor emplear la palabra facilitadora, esto es el alma elemental de una planta: una facilitadora que franquea el acceso a nuestro inconsciente y al gran disco duro universal en donde toda la información está almacenada.
Los chamanes dicen que ellos pueden, gracias a las plantas que utilizan, saber cómo curar a quienes acuden a solicitarles ayuda. Yo puedo decir que las plantas maestras me han permitido adentrarme en mis profundas miserias, experimentar el verdadero perdón, revivir mi nacimiento en una búsqueda terapéutica, y conseguir información para ayudar a otros. Esto en resumidas palabras, como si refiriéndonos al paraíso perdido dijéramos “bello”.
El contacto, una vez que se logra, queda instalado en nosotros, a la manera de actualización automática.
Empieza el diálogo amoroso entre el mundo interior y lo que divertidamente llamamos estado de conciencia ordinaria. No es necesario nada más que la intención y el amor para que los símbolos se abran en abanico ante nuestros ojos. Y será de manera que podamos comprender, simplemente pidiendo más luz, o acompañando al símbolo que queremos aclarar.
Sí sería interesante que renunciemos a comprender todo con la mente. No es la única herramienta con la que contamos. Los nudos en nuestro interior son de información, y basta con que se resuelva en el plano que está anclada (físico, emocional, o mental) para que logremos equilibrarnos.
Meter la mano en el tacho de basura, sacar de allí todo aquello que nos incomoda, puede ayudarnos a encontrar un preciado diamante entre el carbón, una piedra en que basar firmemente el templo de la existencia que tenemos como regalo, y es sagrada.

Uno Mismo, Marzo 2012

Wednesday, December 21, 2011

Un lazo negro en tu perfil ya!


Los medios informativos tienen una exquisita manera de manejar las masas, o sea, vos, yo y todos los demás.
Ponen el énfasis en el colectivo que atropella a una mujer urbana, para que te identifiques, o el secuestro de un niño "que podría ser tu hijo!!! Sumate!!!".
No hay mucha info sobre las innumerables muertes de pueblos sumergidos, como el caso de los tobas, que han llegado en el 2011 que despedimos (chau 2011!) con sus reclamos a la capital, porteñita y sin apuros para encontrarse con un "tomatelás".
Las acciones a favor de los pueblos originarios son individuales, fundamentalmente.
Los medios no te van a decir que esta ciudad te está matando lenta men (te).
Esto me lo recordó la nota de Uno Mismo de diciembre de Miguel Grimberg sobre la contaminación. De qué estamos hablando? De números gruesos oficiales, y un montón de eventos "paraoficiales" que no te cuentan.
El sentido de esta disposición enferma poblacional que llamamos ciudades, era que en el sistema capitalista, los terratenientes, mineros, ganaderos, y demás gente recoleta, se juntaran a cambiar figuritas, pasarse papeles, y demás.
Ahora estamos conectados por fibra óptica y guifi, y este amuchamiento perdió su sentido, pero sin embargo seguimos todos juntitos. Es más cómodo tener las masas en la bandeja, te las vas comiendo de a una.
Por eso es que esta nota, con toda la herejía y burla ante la cara paparrucha de la new age "paz y amor", te reitera: No dejes que te vendan basura, que la estás respirando. Si estás de acuerdo con esto, sos un Guerrero del Arco Iris, y tenés un poco de corazón acuariano... poné un lazo por todos nosotros en tu muro!

Sunday, December 18, 2011

La energía fememina

Viene la energía femenina a full, dicen por ahí.
Estamos hablando de qué? De esta cosa del género, en la que unos vienen con manija de fábrica y otros no?
Esto que preocupa tanto, a favor y en contra? De si alguien lo hace con quién, y qué hace bajo las sábanas?
De una cualidad femenina, la llamenos María, Maia, Isis, Kwan Yin, o bajo el nombre que sea, la velada amatísima sobre las ellas?
Yo que soy nene, quedo excluído del reino de la energía femenina?
Doy un paso al costado porque fuimos malos, pecado, pecado, y dejo el lugar a las chikas, que han recorrido un largo camino ya?
Preguntas que me hago, con esto de no habituarnos a ser un poco más degenerados.
Hablamos del cambio de conciencia, de la unicidad, recibimos dikshas, volamos por los cielos e infiernos de la mano de plantas sagradas y respiraciones varias de Trade Mark, y a la hora de la verdad ponemos en cero los relojes a las 11:11 del 11/11/11, porque juuusto a esa hora pasamos de la vigésimo quinta dimensión, a la vigésimo quincuagésimo tercera…
Me hace recordar al amigo cuasi hermano que se sienta en una mesa de bar y dice a los co cuates “que energía que hay acá!”, y nosotros “fulanito, estás debajo de la estufa”…
Estamos en el horno, me temo...
Esta sociedad de mierda, patriarcal, la sostuvimos entre hombres y mujeres. Vamos a hacernos las occisas, chikas, y cargar los hombros de los machoproveedores? Joder, que no les fue tan incómodo mientras duró.
Quién educa a los niños en las sociedades machistas? Las mujeres. No veo que hayan hecho huelga de piernas caídas y negarse a perpetuar la especie depredadora, corrupta y gateante que fuimos hasta ahora. So… dear friends… A bancarse la mitá.
Ahí está el equilibrio. El Yin y el Yang, a ponerle riñones.
Juntos, no con el cuento de “nos toca jugar a nosotras”.
A la hora de lidiar entre sábanas está todo bien? Bueno, media pila, hagamos una orgía de amor en este mundo.
No coman vidrio, que el capitalismo ahora se llama globalización, y las remeras del Che ahora lucen Om, y los delivery son veganos. Take care of your asses…
Lean entre líneas a Gregg Braden, que claramente menciona experimentos militares, y se van a dar cuenta de que el nuevo paradigma tiene entre bambalinas a los mismos de siempre, manejando masas, laburando con nuestras energías, formando opinión, haciendo que miremos hacia donde les conviene.
Que no nos apendejen.

Thursday, November 10, 2011

El valor de lo que se descarta

Hoy es 10-11-11. Es un día tan importante como mañana. Sólo la mente produce esta ficción de tiempo y espacio.
ES el eterno AHORA.
Como seres mutantes, seguimos atados a los ritos de pasaje, las iniciaciones, las pirámides, los sepulcros sellados, las vendas, los espejos, los rituales.
Mañana es uno de esos días. Tiene la importancia de toda la energía unificada de la gente invocando “el recuerdo”.
Esto es como cuando a fin de año deseás un año próspero, o cuando al llegar tu cumpleaños hacés un balance.
Cuando armás un arbolito, simbolizándote y colgando dones de él, para incorporarlos en vos. Aunque lo hagas de manera mecánica y porque “hay que hacerlo”.
Para mí es un buen día para recordar a todos aquellos que pasaron por mi vida. Los que me enseñaron con amor, los que me enseñaron y me dolió.
Vinieron a mí muchas caras en estos días, y si bien todos somos uno y esta división es sólo aparente, reverencio a su ser en este día de cierre para mí y les devuelvo amorosamente todo lo que tengo en mi corazón como nexo profundo e interno. Eso aunque sigamos enfrascados en esta movida cotidiana, disputando intereses, o marcando diferencias. Sepan, todos, que los amo.
Esto es un juego. Let´s play.

Sunday, November 6, 2011

A cambiar de Web Provider...

Sí, lo acepto porque sé que lo puedo cambiar (a mi proveedor Web).

Nada más molesto que perder info.

El chabón hacía tapping en 21VG (Vaso Gobernador), y empezaba a pronunciar "You...", mientras bajaba info sobre la influencia de las vocales en el sistema límbico, etc. etc, ¡¡¡y se corta la fucking conexión!!!

Bueno, ahora tengo Internet y algo puedo volver a investigar... pero no hay derecho!

Eso sí, me queda claro que el idioma imperial (aborrecido por mí) a la hora de lo sagrado tiene 20 sonidos vocálicos contra nuestros 5: masa. Las letras son el cuerpo, las vocales el espíritu!

Querés investigar? Comete estos links.


Google book by Chani Haran Smith

Google book by John L. Bradshaw

Healing Sounds dot com